Retrasos en la planta solar de Alten Energías Renovables
La empresa española Alten Energías Renovables enfrenta serias críticas por la falta de avances en la construcción de su planta solar de 300MW en Puebla. A pesar de haber obtenido un permiso de generación en 2019, la situación actual deja mucho que desear. El comisionado Walter Jiménez de la CRE reveló que tras realizar una visita al sitio propuesto, no encontró actividad alguna en la construcción.
Excusas y desvío de recursos
Jiménez expresó su descontento con la compañía, señalando que han utilizado repetidamente la pandemia de COVID-19 como justificación para los retrasos en el proyecto. En lugar de destinar fondos a la infraestructura necesaria, Alten ha invertido recursos en battles legales contra las políticas energéticas del gobierno federal. Esta situación se hizo evidente durante una reciente solicitud para modificar el calendario de construcción, la cual fue aprobada en la sesión de la CRE.
Antecedentes de la solicitud
Es importante mencionar que Alten había presentado una solicitud similar en 2021, la cual fue rechazada. Ahora, según Jiménez, se espera que las operaciones de la planta solar comiencen en 2026. Otros comisionados, como Luis Linares Zapata y Norma Leticia Campos, también compartieron sus preocupaciones, instando al presidente de la CRE, Leopoldo Vicente Melchi García, a intensificar la supervisión y regulación para que los titulares de permisos cumplan con sus compromisos.
Compromisos de inversión y beneficios esperados
A pesar de la controversia, Alten asegura a través de su sitio web oficial que la planta de Puebla está en construcción y que la financiación proviene de una inversión del 50% por parte de la empresa japonesa Sojitz Corporation y el 50% restante de recursos propios de Alten, algunos de los cuales fueron asegurados a través de bancos de desarrollo locales e internacionales.
“Estamos desarrollando una planta fotovoltaica de 300MWp en Puebla con una inversión aproximada de 220 millones de dólares”, señala la empresa.
La instalación está diseñada para generar alrededor de 700GWh anuales de energía limpia, lo que equivale al suministro eléctrico aproximado para más de 350,000 residentes. Además, se espera que este proyecto contribuya a la reducción de 315,000 toneladas de emisiones de CO2 cada año.
Ante esta situación, los ciudadanos y las autoridades locales están a la espera de que Alten cumpla con sus compromisos y comience la construcción de la planta, que podría significar un gran avance en la generación de energía renovable en la región.







