Decisión del Departamento de Protección Ambiental
El Departamento de Protección Ambiental de Pennsylvania ha tomado la decisión de negar un permiso a una empresa de gas que planeaba perforar hasta 90 pozos y construir un camino de acceso junto con un oleoducto en la montaña Jacoby, ubicada en el bosque estatal Loyalsock.
La solicitud de Pennsylvania General Energy fue rechazada tras un exhaustivo análisis realizado por un equipo de cuatro especialistas que concluyeron que el proyecto propuesto no cumplía con los requisitos de ingeniería necesarios. Los firmantes de la negativa incluyeron a Erin Gocek, revisora bióloga; Chris Yeakel, supervisor biólogo; Chris Mileto, revisor de ingeniería, y Daniel Harvey, jefe de sección.
Impacto en la seguridad y el medio ambiente
En su evaluación, los expertos afirmaron que el proyecto planteaba un riesgo significativo para la seguridad y la protección de la vida, la salud, la propiedad y el medio ambiente. En una audiencia celebrada en febrero, Dan Hagan, un funcionario de la Coalición del Shale de Marcellus, defendió los beneficios del gas natural y cómo esta industria apoya miles de empleos en los hogares de la región. Además, argumentó que la empresa solicitante sería un buen administrador del medio ambiente.
“El gas natural puede traer muchos beneficios, pero no a costa de nuestros recursos naturales”, afirmó Hagan.
A pesar de su testimonio, Hagan se encontró con una fuerte oposición de aquellos que valoran profundamente estas tierras y sienten que deben ser protegidas de la industrialización. Entre los detractores se encontraba Barbara Jarmoska, quien destacó la importancia de los cursos de agua que serpentean a través del paisaje y las flores silvestres que florecen cada primavera.
Una comunidad unida por la conservación
La comunidad local se ha manifestado en repetidas ocasiones, expresando su deseo de que estas tierras sean preservadas. Jarmoska enfatizó que PGE busca transformar la primavera en algo radicalmente diferente, un cambio que muchos temen podría arruinar la belleza natural del área.
El rechazo del permiso ha sido recibido con alivio por parte de muchos residentes que ven el bosque estatal como un tesoro que debe ser protegido. La lucha por la conservación de este espacio no solo se centra en el medio ambiente, sino también en la salud y el bienestar de las futuras generaciones.
La decisión del Departamento de Protección Ambiental resalta la importancia de priorizar la salud pública y el bienestar ambiental sobre los intereses económicos. Con esta negativa, se establece un precedente para futuras decisiones en torno a la explotación de recursos en áreas sensibles.








