Un año prometedor para la energía renovable en EE. UU.
Este año, el sector de la energía renovable en Estados Unidos está proyectado para atraer inversiones por un total de $120 mil millones. Esta cifra marca un hito significativo, ya que se espera que se instalen hasta 62 gigavatios de nueva capacidad, un récord histórico. Los desarrolladores están trabajando arduamente para satisfacer la creciente demanda y aprovechar los créditos fiscales que están a punto de expirar para proyectos solares y eólicos.
El impacto de la política y la burocracia
A pesar de las expectativas positivas, persisten incertidumbres que podrían frenar el ritmo de las inversiones. Las demoras en los permisos impulsadas por la administración anterior y las inminentes restricciones sobre componentes relacionados con China podrían crear un clima poco propicio para los inversores. La energía renovable está proyectada para representar al menos el 80% de toda la nueva capacidad añadida en EE. UU. en los próximos años, pero la falta de claridad en los aprobaciones federales para proyectos solares y eólicos sigue siendo una preocupación.
Las regulaciones sobre entidades extranjeras, cuyo objetivo es bloquear subsidios a empresas vinculadas a países como China y Rusia, también generan incertidumbre. Esta falta de claridad ha llevado a que las instituciones financieras, que poseen billones de dólares para invertir en infraestructura energética, adopten una postura cautelosa.
Obstáculos en el camino hacia la expansión
Ray Long, presidente y CEO de un grupo de la industria de energía renovable, ha destacado que existen tres principales obstáculos que ralentizan el desarrollo:
- Las demoras en los permisos por parte de los Departamentos del Interior y de Guerra, que están retrasando la aprobación de proyectos solares y eólicos en tierras federales y privadas. Se estima que el Pentágono tiene al menos 60 permisos en espera.
- Ordenes del DOI desde el año pasado han provocado una pausa indefinida en la revisión de al menos 20 proyectos importantes.
- La falta de directrices del Departamento del Tesoro sobre lo que se considera una entidad “influenciada por el extranjero”, lo que puede descalificar ciertos proyectos de recibir créditos fiscales.
Long también ha subrayado la necesidad de que el Congreso apruebe reformas en los permisos, lo que podría acelerar la construcción de nuevas instalaciones de generación y líneas de transmisión de larga distancia.
“La incertidumbre política, las restricciones de interconexión de la red y la creciente competencia del gas podrían desincentivar el interés de los inversores”, afirmó Long.
Se prevé que para 2028, el gas supere a la energía eólica en capacidad nueva instalada, aunque continuará detrás de la solar y del almacenamiento hasta el final de la década. Es un momento crucial para la energía renovable en EE. UU., y los próximos pasos en la política serán fundamentales para determinar si se alcanzan estas metas ambiciosas.








