Un paso hacia la sostenibilidad energética en Uzbekistán
El Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB) ha firmado un acuerdo de préstamo de 107 millones de dólares con la empresa privada Acwa para el desarrollo de la planta de energía eólica Bash 2 en Uzbekistán. Este proyecto, ubicado en el distrito de Gijduvan en la región de Bukhara, contará con una capacidad de 300 megavatios de energía renovable, contribuyendo así a los esfuerzos de Uzbekistán por diversificar su matriz energética y aumentar la generación de energía limpia.
Beneficios ambientales y sociales
Se espera que la planta genere aproximadamente 943 gigavatios-hora de electricidad al año, lo que permitirá abastecer a más de 336,000 hogares. Además, se estima que evitará la emisión de cerca de 475,000 toneladas de dióxido de carbono, lo que representa un avance significativo en la lucha contra el cambio climático.
El proyecto de Bash 2 se basa en la experiencia del anterior proyecto Bash 1 y formará parte de un clúster de energía renovable más amplio en la región. Este esfuerzo se alinea con la meta de Uzbekistán de alcanzar un 40% de energía renovable en su mezcla energética para el año 2030.
Colaboración para el futuro energético
Según Konstantin Limitovskiy, Director de Inversiones del AIIB, “la inversión en la planta de energía eólica Bash 2 refleja nuestro compromiso con la transición de Uzbekistán hacia un sistema energético más sostenible y diversificado”. Al movilizar capital privado y colaborar con desarrolladores experimentados como Acwa, el proyecto no solo aumenta la capacidad de energía renovable, sino que también fortalece la seguridad energética y genera un impacto climático positivo a largo plazo.
“Bash 2 representa un avance significativo en la asociación en expansión de Acwa con Uzbekistán y en la realización de sus ambiciones de transición energética”, afirma Abdulhameed AlMuhaidib, CFO de Acwa.
La inversión cuenta con un acuerdo de compra de energía a largo plazo con la Red Eléctrica Nacional de Uzbekistán y se cofinanciará con el Banco Asiático de Desarrollo y Standard Chartered Bank, lo que resalta la confianza de los inversores en el programa de energía renovable del país.
Desde 2019, AIIB y Acwa han establecido una asociación en crecimiento en el sector energético de Uzbekistán, con inversiones combinadas de aproximadamente 440 millones de dólares en generación de energía renovable y convencional, contribuyendo a un sistema eléctrico más fiable y de menor emisión de carbono.
El Banco Asiático de Inversión en Infraestructura es una entidad multilateral cuyo objetivo es financiar infraestructuras sostenibles en Asia y más allá, y ha comenzado sus operaciones en 2016. Actualmente cuenta con 111 miembros aprobados en todo el mundo y un capital de 100 mil millones de dólares, además de tener una calificación AAA por agencias de crédito internacionales.







