La EPA revoca estándares de PFAS en agua potable
La Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. (EPA) ha anunciado recientemente su intención de reducir los niveles máximos de contaminantes permitidos para cuatro sustancias químicas per- y polifluoroalquiladas (PFAS) en el agua potable. Esta decisión también incluye la extensión del plazo de cumplimiento para otros dos compuestos de PFAS.
Detalles de la nueva regulación
El cambio propuesto busca eliminar regulaciones establecidas durante la administración de Biden para las sustancias PFHxS, PFNA, HFPO-DA y PFBS. Con esta nueva normativa, se eliminará la obligación de que los municipios instalen sistemas de filtración para remover estos productos químicos específicos del agua.
“La EPA se compromete a hacer que América sea más saludable asegurando aire, tierra y agua limpios”, declaró el administrador de la EPA, Lee Zeldin.
La EPA está trabajando en un nuevo reglamento que establecerá estándares para categorías industriales clave que descargan PFAS, con el objetivo de mantener estos químicos fuera del suministro de agua. La propuesta también permitirá que los municipios cuenten con doscientos años adicionales para cumplir con los límites federales de PFOA y PFOS en el agua potable.
Riesgos para la salud asociados a los PFAS
Las sustancias PFAS, a menudo denominadas “químicos eternos”, han sido vinculadas a serios problemas de salud, incluidos un mayor riesgo de cáncer, problemas de desarrollo y complicaciones en la salud reproductiva. Según la EPA, bajo la nueva normativa, las autoridades del agua podrán extender su cumplimiento hasta 2031 para garantizar que los niveles de PFOA y PFOS en el agua potable se mantengan por debajo del límite de 4 partes por billón.
Legislación estatal en respuesta
En respuesta a esta situación, los legisladores del estado de Nueva York han propuesto una legislación que limitaría todos los seis tipos de PFAS. Este proyecto de ley fue aprobado por el Senado estatal en marzo, pero ha sido devuelto para enmiendas y actualmente se encuentra en discusión en la Asamblea.
“La EPA ha decidido apoyar a los contaminadores en lugar de a las personas a las que se supone que debe proteger”, afirmó Rob Hayes, director senior de agua limpia para Environmental Advocates NY.
Hayes enfatizó que la ciencia es clara: “Los PFAS son venenos mortales que no tienen cabida en nuestro agua potable”. Esta situación ha llevado a muchos neoyorquinos a cuestionar la prioridad de la EPA y su compromiso con la salud pública.
Es crucial que la comunidad tome conciencia de esta problemática y exija medidas efectivas que protejan nuestro recurso más vital: el agua potable.





