Residentes de Big Bend y grupo ambiental demandan al gobierno
En una acción legal presentada el pasado jueves, un grupo de residentes de Big Bend y una organización ambiental nacional han llevado a cabo una demanda contra la administración de Trump. Esta demanda afirma que el gobierno federal ha ignorando leyes de protección ambiental en sus planes para construir un muro fronterizo de 175 millas en la región.
Argumentos de la demanda
La denuncia fue interpuesta por Billy Miller, un guía de ríos de Terlingua, y el grupo sin fines de lucro Friends of the Ruidosa Church, junto con el Center for Biological Diversity. En sus argumentos, afirman que la construcción del muro no solo sería inconstitucional, sino que también ocasionaría la destrucción de partes emblemáticas del corredor del Río Grande.
No se viene a Big Bend para ver muros de acero y alambre de púas.
En palabras de Miller, “no se viene a Big Bend para ver muros de acero y alambre de púas“. Esta afirmación resalta la preocupación de los residentes sobre cómo el muro podría alterar su estilo de vida y el paisaje natural que tanto valoran.
Detalles del plan del muro y sus implicaciones
La demanda se centra en las exenciones regulatorias que fueron emitidas en febrero por la exsecretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem. Estas exenciones permiten a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) eludir una serie de leyes de protección ecológica y de vida silvestre mientras se lleva a cabo el proyecto del muro en la región, que abarca desde el condado de Hudspeth hasta gran parte del condado de Presidio.
Aunque las exenciones incluyen una parte del Big Bend Ranch State Park, la CBP ha indicado recientemente que no está considerando construir muros físicos en este parque ni en el cercano Parque Nacional Big Bend. Es importante destacar que las exenciones regulatorias no abarcan el parque nacional.
Los demandantes argumentan que el muro dividiría el Desierto Chihuahuense y cortaría el acceso público a secciones icónicas del Río Grande, lo que tendría un impacto devastador en el ecosistema local y en la comunidad.
- Construcción del muro: 175 millas planeadas.
- Exenciones regulatorias: Ignoran leyes ambientales.
- Impacto en la comunidad: Alteración del estilo de vida local.
La comunidad de Big Bend se encuentra en un momento crítico, donde la protección del entorno natural y la conservación de su cultura local están en juego. Las palabras de Miller resuenan en muchos corazones: “no solo están destruyendo un paisaje, están borrando nuestra forma de vida”.



