Un progreso notable en energía renovable
Durante los últimos siete años, el Departamento de Energía, Minerales y Recursos Naturales de Nuevo México se ha enfocado en un objetivo fundamental: proporcionar electricidad limpia, abundante y asequible para todos los habitantes del estado. Desde 2019, Nuevo México ha incorporado más de 6 gigavatios de capacidad de energía renovable, una transformación que ha modificado nuestro sistema eléctrico, reducido las facturas de servicios públicos y fortalecido la economía al generar más de 14,000 empleos en el sector de la energía limpia.
Inversiones y políticas para un futuro sostenible
Este trabajo ambicioso y estratégico refleja las prioridades de la gobernadora Michelle Lujan Grisham, quien ha situado la transición hacia la energía limpia y la modernización de la red como pilares de su administración. Es importante destacar las inversiones en infraestructura que han transformado el sistema energético de Nuevo México. Bajo el liderazgo de la gobernadora, el estado dio su primer paso importante en la lucha contra la crisis climática con la aprobación de la Ley de Transición Energética en 2019. Esta ley estableció metas claras y alcanzables para las empresas eléctricas del estado: 50% de energía renovable para 2030, 80% para 2045 y una transición total a 100% de electricidad sin carbono para 2050.
Resultados positivos y crecimiento económico
Hasta noviembre de 2025, las empresas de servicios públicos ya estaban adelantadas en sus metas, generando un 52% de toda la energía a partir de fuentes renovables. Este progreso ha atraído más de $10 mil millones en inversiones privadas desde 2019, creando empleos en energía limpia a un ritmo 2.5 veces superior al del resto de la economía del estado. La Ley de Transición Energética también ha convertido a la energía eólica en la principal fuente de electricidad en Nuevo México, un hito que ha transformado aún más nuestra economía energética y nuestro suministro.
“Estos avances no son abstractos; se reflejan en los hogares y comunidades de todo el estado”
Impacto en comunidades locales
Las inversiones en energía renovable están remodelando nuestra economía y posicionando a Nuevo México como un líder nacional en energía limpia. En una comunidad tribal rural, por ejemplo, un hogar multigeneracional que vivía en una vivienda prefabricada antigua recibió una renovación completa de eficiencia energética a través del programa de Desarrollo de Eficiencia Energética Comunitaria (CEED). Este hogar había dependido durante mucho tiempo de una estufa de leña anticuada y un aislamiento inadecuado, lo que generaba riesgos de seguridad, altos costos de energía y disponibilidad limitada de agua caliente.
Gracias a los fondos del CEED, se instaló una estufa de leña de alta eficiencia, ventanas de doble panel, un calentador de agua eficiente y se realizaron sellados críticos de aire y aislamiento. Estas mejoras no solo han aumentado la seguridad del hogar, sino que también han reducido significativamente los costos de energía, mejorando la calidad de vida de sus habitantes.
El impulso hacia la energía renovable y la eficiencia energética en Nuevo México es un claro ejemplo de cómo las políticas adecuadas pueden transformar comunidades enteras. A medida que seguimos avanzando en nuestras metas, es vital reconocer el impacto positivo que estas iniciativas están teniendo en la vida diaria de los neomexicanos.







