¿Qué es la Oficina Conjunta de Oleoductos?
La Oficina Conjunta de Oleoductos (JPO por sus siglas en inglés) fue establecida en 1990 con el objetivo de coordinar la supervisión regulatoria del Sistema de Oleoductos Trans-Alaska (TAPS) y el Terminal Marítimo de Valdez. Este organismo se conforma por una colaboración entre diversas agencias federales y estatales que se dedican a garantizar la protección ambiental, la integridad del sistema de oleoductos y la seguridad pública y laboral.
Agencias Involucradas en la JPO
La JPO está compuesta por un variado conjunto de agencias, tanto del gobierno federal como del estado de Alaska. Entre las agencias federales se encuentran:
- Oficina de Administración de Tierras (BLM)
- Agencia de Protección Ambiental (EPA)
- Administración de Seguridad de Oleoductos y Materiales Peligrosos (PHMSA)
- Guardia Costera de EE.UU.
- Departamento de Seguridad Nacional
Por otro lado, las agencias del estado de Alaska incluyen:
- Departamento de Recursos Naturales
- Departamento de Cumplimiento Ambiental
- Departamento de Trabajo
- Departamento de Pesca y Caza
- Departamento de Seguridad Pública
Cada representante de estas agencias actúa dentro del ámbito de su autoridad correspondiente, asegurando que se cumplan todas las normativas y regulaciones establecidas.
Funciones y Responsabilidades de la JPO
La JPO juega un papel crucial en la supervisión de las operaciones de los sistemas de oleoductos, garantizando que cada fase de su funcionamiento cumpla con las normativas vigentes. Entre sus principales funciones se encuentran:
- Revisión coordinada de todas las acciones de permisos.
- Supervisión de todas las fases de operación en los sistemas de oleoductos bajo su jurisdicción.
- Mantenimiento y mejora de la fiabilidad en el transporte de recursos petroleros y gasíferos.
- Preservación de la vida útil de los sistemas bajo la supervisión de las agencias.
- Fortalecimiento de la capacidad de respuesta ante derramamientos de petróleo y otros eventos adversos.
La JPO se compromete a garantizar que las actividades relacionadas con el oleoducto no solo sean seguras, sino también sostenibles para el medio ambiente y para las comunidades cercanas.
“La seguridad y el cuidado del medio ambiente son nuestras principales prioridades en la JPO.”






